Cultura Nacional: dos miradas sobre la gestión cultural
La última edición de Cultura Nacional, el programa de la Secretaría de Cultura que se transmite cada jueves a las 20 h por Radio Nacional AM 870, reunió a dos referentes de la gestión cultural: Valeria Ambrosio, directora del Palacio Libertad, y Bernardo Antía, director de Programas Socioculturales y Formación. En una extensa conversación con la conductora Daniela Pantano, compartieron el balance del año en sus áreas, reflexiones y adelantos de lo que se viene en 2027.
El Palacio Libertad: espacio de encuentro y tradición
Ambrosio destacó que el Palacio Libertad se ha consolidado como un lugar donde las personas pueden pasar el día y disfrutar de múltiples propuestas. “Siempre son una opción las propuestas para todas las edades, para toda la familia, para todo tipo de persona que quiera venir al Palacio Libertad. Siempre vas a encontrar algo. Si no ves una película, ves una muestra, un concierto o actividades para los chicos sábados y domingos. Ahora mismo hay muchos chicos porque se inauguró la muestra de Disney”, ejemplificó.
La directora subrayó que el Centro Cultural no se limita a ser un lugar de tránsito, sino que invita a la permanencia y al descubrimiento: “Me parece que está bueno que se instale como un espacio de encuentro. Tengas ganas o no de recorrerlo o de ver algo particular, no es un trámite, no es que venís, ves algo y te vas”.
En cuanto al balance del año, aseguró que estuvo marcado por la intensidad y los desafíos. “Nosotros ya estamos pensando en el año que viene y cómo mejoramos. Este 2026 fue un poquito más desprolijo que el anterior, pero me parece que son cosas que pueden pasar. Son ciclos, cada año tiene sus características. Este año fue muy intenso, había que resolver un montón de cosas y hubo muchas más actividades también”, señaló.
El eje temático de 2026 fue la transformación, y para el próximo año Ambrosio adelantó que buscará volver a las bases: “El año que viene me parece que es un lindo momento para pensar y volver a conectar con la identidad, con la tradición. Volver un poco a las bases, siempre con la vanguardia, impulsando el arte y la tecnología, pero inspirados en la tradición, en dónde pertenecemos y de dónde venimos. Forjar bien la identidad”.
Uno de los aspectos más emotivos de su gestión es el vínculo con el público: “La satisfacción vence al cansancio cuando cada vez que proponés algo, la gente viene y te busca y te devuelve su agradecimiento”, compartió Ambrosio.
Ese vínculo, según la directora, se refleja también en la diversidad de públicos que acompañan las propuestas: “Algunos se volvieron muy fan de los ‘Esenciales’, el ciclo de conciertos que rinde homenaje a los grandes artistas. Otros siguen acompañando a los Elencos Estables, que son los miércoles y los viernes. Las muestras de fotografía, arte y tecnología, o la de escultura que generó un montón de actividades. El cine también creció muchísimo. Todo eso nos muestra que la gente se apropia del espacio”.
Sobre el cierre del año, Ambrosio comentó sobre exposiciones y homenajes importantes, como la exposición fotográfica sobre el amor y otra dedicada a Mercedes Sosa fotógrafa, además de la muestra inmersiva de Molina Campos. Entre los “Esenciales”, destacó el homenaje a Charly García en formato sinfónico coral. “Fue un trabajo muy especial. No hubo cantantes, fue un sinfónico coral con audiovisuales en el que se cruzaron lenguajes, música y voz. Porque Charly es todo. Creo que nunca se hizo este formato”, explicó.
Además, el año finalizará con el ciclo "Esenciales de verano". “*Generalmente cuando nos acercamos al repertorio popular la variable es sumar cuerdas, con arreglos importantes y una orquesta no menor de 12 músicos. Me pareció esperanzador terminar el año con fiesta”, señaló.
A la vez, destacó el valor de cerrar también con la Sinfonía del Nuevo Mundo, de Antonín Dvořák, interpretada por la Orquesta Juvenil Nacional Libertador San Martín. “Me parece conceptualmente interesante: así como él concibió un nuevo mundo en aquella época, creo que estamos ante un nuevo mundo que nos perturba, que va muy rápido, que genera incertidumbre. Entonces me parece lindo traer ese contenido con la orquesta juvenil”, afirmó.
Programas socioculturales y formación: descentralizar y capacitar
En la segunda parte del programa, Bernardo Antía, psicólogo social de profesión, explicó las dos grandes líneas de trabajo de la Dirección que tiene a cargo: programas socioculturales y de formación: “Son como dos áreas bien marcadas. Las referentes a socioculturales son todas actividades relacionadas a efemérides, en museos nacionales, articulando con orquestas infanto-juveniles. Y tenemos un programa que se llama Tradiciones Argentinas en el que trabajamos la Milonga Federal, que es el tango, la Chamameceada y el Patio de la Tradición, que se ocupa del folclore con actividades relacionadas a esos géneros en todo el país”.
Para el funcionario, la Milonga Federal ya cuenta con un público cautivo de entre 300 y 500 personas, mientras que la Chamameceada convoca a familias con fuerte arraigo en el Litoral argentino. “Hay mucha familia correntina, entrerriana, misionera que se ha venido a vivir a la provincia de Buenos Aires y que sienten el arraigo con el chamamé”, relató Antía. El Patio de la Tradición en museos nacionales, como el Cabildo y la Casa Nacional del Bicentenario, también lo sorprendió por su crecimiento.
En cuanto a la formación, destacó que la Dirección ofrece capacitaciones a tres tipos de destinatarios: gestores culturales de todo el país, organizaciones de la sociedad civil y promotores de lectura: “Hemos tenido 5343 personas inscritas en capacitaciones de formación este año. Son todas online y funcionan bárbaro. La gente se anota por la página de la Secretaría”.
Especialmente, las capacitaciones técnicas tuvieron una gran demanda este año. “Este año detectamos la necesidad de que la gente quería operar sonido, iluminación, fotografía o redes. Implementamos eso y explotó. Tuvimos cerca de 1000 inscritos en la capacitación de sonido, otros tantos en la de iluminación. Son capacitaciones técnicas bien concretas que funcionan bárbaro. Y la gente está muy agradecida”, afirmó Antía.
“El programa Tradiciones Argentinas nos dio la excusa para tratar de llegar a todo el país. Nosotros trabajamos bajo los lineamientos de Leonardo Cifelli, que como secretario de Cultura nos pide trabajar con artistas emergentes y descentralizar de alguna manera los programas. Entonces, con chamamé, tango y folclore logramos prácticamente llegar a todo el país. En los próximos días, tenemos acciones en Entre Ríos, Misiones, Chaco y en la provincia de Buenos Aires, siempre con artistas emergentes y articulando con las fiestas regionales”.
Antía reflexionó además sobre la importancia de respetar las identidades locales: “Cuando uno baja con demasiado a las fiestas regionales, de alguna manera tapa lo genuino. Es importante respetar tanto los equipos de trabajo como las actividades, no invadir con el Estado y respetar la identidad de las cosas que se están haciendo”.
De cara al futuro, adelantó que el objetivo es consolidar el cambio iniciado en las formaciones: “El año que viene buscamos seguir generando conciencia sobre la importancia de que los gestores culturales puedan trabajar con datos, no tenerle miedo a darle una vueltita más de tuerca a los proyectos culturales. La idea es consagrar esto, además de hermanarnos un poquito más con industrias culturales y potenciar la articulación público-privada”.
El impacto de las actividades es significativo. “Me sorprendió la cantidad de personas a las que hemos llegado este año: fueron 38.000 en actividades socioculturales, entre vacaciones de invierno, Feria del Libro, chamamé, tango y folclore, además del trabajo con orquestas infantiles. La idea es seguir en este camino y estar atentos a los lineamientos de la Secretaría de Cultura para el año que viene”, concluyó Antía.






