Tita Merello: 122 años del nacimiento de una figura inolvidable de la cultura argentina
La Secretaría de Cultura de la Nación, a cargo de Leonardo Cifelli, recuerda y homenajea a la gran actriz y cantante, nacida el 11 de octubre de 1904 en Buenos Aires, como Laura Ana Merello, conocida popularmente como “Tita” Merello. Se trata de una artista fundamental de la cultura argentina, que se convirtió en una figura emblemática del tango y del espectáculo nacional. Su voz, su manera de interpretar y su personalidad frontal le dieron un estilo propio, reconocible para distintas generaciones de espectadores y oyentes.
El padre de Tita fue Santiago Merello, un chofer de mateo, quien murió de tuberculosis cuando ella tenía seis meses. A los cinco años, su madre Ana Gianelli, una planchadora uruguaya, la dejó en un orfanato porque no podía cuidarla. Tita nunca fue a la escuela, y aprendió a leer y escribir recién a los 20 años. La soledad, la pobreza y el abandono emocional marcaron su personalidad.
Tita Merello empezó a trabajar muy joven y, con el tiempo, encontró en el mundo del espectáculo un camino para desarrollar su talento. Sus primeros pasos artísticos estuvieron ligados al teatro de variedades y al ambiente porteño, donde empezó a forjar una identidad que la distinguiría a lo largo de toda su carrera.
Tita Merello y Santiago Gómez Cou en “Arrabalera”.
En la música, Tita alcanzó la popularidad por sus interpretaciones de los tangos "Se dice de mí" y "Arrabalera", que se volvieron inseparables de su figura. Su estilo combinaba carácter, expresividad y una forma directa de transmitir las emociones de las letras, con una presencia escénica que la diferenciaba de otras intérpretes de su época.
También desarrolló una extensa trayectoria como actriz en teatro y cine. Participó en numerosas películas y compartió pantalla con importantes figuras de la cinematografía argentina. Entre sus trabajos más destacados se encuentra Filomena Marturano (1950), adaptación de la obra teatral del dramaturgo italiano Eduardo De Filippo, que consolidó su reconocimiento como actriz dramática. Su carrera cinematográfica atravesó distintas etapas de la industria nacional y la convirtió en una presencia habitual para el público argentino.
Tita Merello de niña, junto a su medio hermano y a Ana, la madre de ambos.
Tita Merello fue pareja de Luis Sandrini. El romance comenzó prohibido, pero después los convirtió en la pareja del momento. Se terminó en 1948, cuando Tita decidió protagonizar Filomena Marturano en teatro, mientras que Sandrini se fue a filmar en España. “Si no venís conmigo, lo nuestro se termina”, le dijo él. Ella no aceptó la imposición. Con esa obra de teatro, Merello alcanzó, en 1949, las quinientas funciones.
Tita Merello y Guillermo Battaglia en “Filomena Marturano”.
Algunas de sus películas
Tango (1933); Noches de Buenos Aires (1935); Cenizas al viento (1942); Don Juan Tenorio (1948); Filomena Marturano (1950); Arrabalera (1950); Los Isleros (1951); Vivir un instante (1951); Pasó en mi barrio (1951); Deshonra (1952); Mercado de Abasto (1955); Para vestir santos (1955); El amor nunca muere (1955); La Morocha (1955, estrenada en 1958); La Madre María (1974).
En sus últimos años, su presencia continuó siendo valorada por el público y por el ambiente artístico. Falleció el 24 de diciembre de 2002, a los 98 años, en Buenos Aires.
Descubrimientos recientes
Este año, Teatro Nacional Cervantes dio a conocer la noticia del hallazgo de dos discos inéditos de Tita Merello, grabados hace casi un siglo, que fueron encontrados durante tareas de restauración y limpieza, junto a piezas que habían permanecido olvidadas y fuera de circulación por décadas.
Entre los descubrimientos más destacados, parte del patrimonio histórico nacional, sobresalen 16 discos matrices metálicos utilizados para grabar y producir discos de la época entre 1926 y 1934. El material fue hallado en el acervo del archivo auditivo del Instituto Nacional de Estudios de Teatro (INET) y ya atravesó el proceso de digitalización para preservarlo y ponerlo a disposición al público y a investigadores.
Entre esas grabaciones aparecen dos canciones inéditas de Tita: “Paquetín paquetón” y “Trabajar nunca”. La recuperación del material fue parte del proceso de puesta en valor integral impulsado por la Secretaría de Cultura de la Nación y la dirección del Teatro Nacional Cervantes.






